Como quito el estres: Te buscas las mañas.

Que sí, que todos vivimos demasiado rápido, hacemos
demasiadas cosas, muchas veces nos genera esa velocidad, el tan temido estrés :
El estrés (del griego stringere, que significa «apretar») es
una reacción fisiológica del organismo en el que entran en juegos diversos
mecanismos de defensa para afrontar una situación que se percibe como
amenazante o de demanda incrementada.
Síntoma provocado por alguna situación en problema, los
síntomas son algunos notables como el nerviosismo (temblar) o estar inquieto.
Otros no son tan notables como la aceleración del corazón, las pupilas
dilatadas, la sudoración, la piel se torna ribosa y se erizan los vellos de la
piel (como brazos o piernas).
La reacción del organismo se caracteriza por modificaciones
neuroendocrinas estrechamente mezcladas que ponen en juego el hipotálamo
(centro de emoción del cerebro) y las glándulas hipófisis y suprarrenales
(centro de reactividad). El estrés es una respuesta natural y necesaria para la
supervivencia, a pesar de lo cual hoy en día se confunde con una patología.
Esta confusión se debe a que este mecanismo de defensa puede acabar, bajo determinadas
circunstancias frecuentes en ciertos modos de vida, desencadenando problemas
graves de salud.
Cuando hay un exceso se produce una sobrecarga de tensión
que repercute en el organismo humano y provoca la aparición de enfermedades y
anomalías patológicas: olvidos (incipientes problemas de memoria), alteraciones
en el ánimo, nerviosismo y falta de concentración, en las mujeres puede producir
cambios hormonales importantes como dolores en abdominales inferiores, entre
otros síntomas. Alteraciones en el orden emocional, deterioro psicológico ,
relacional.
En mi caso es un no parar, que nuestro cerebro decida  correr por sí solo, no se dé cuenta que no le
podemos seguir……………..
Que hacemos cuando nos llama ese “incordio” a las puertas de
nuestro día a día ¿???
Primero es acudir al médico, y con su apoyo redirigir esa
situación, en base al estado de como estemos, ir poniendo remedio. No es tarea
fatua, y suele prolongarse en el tiempo, porque no siempre el diagnóstico es el
acertado, por lo tanto el remedio tampoco.
Mi experiencia, particular, no digo que sea la adecuada pero
si la que a mí me resulto de ayuda es, hacer una actividad distinta a la que
normalmente hago, mi problema es la velocidad de mi cerebro, no puede parar,
tiene vida propia y hace caso a su dueña, lo que me recomendaron era realizar
actividades que rompieran esa rutina.

Por lo que me lie a buscar actividades y descubrí que lo que
más me relajaba era las “manualidades”. Me hice adicta a los cristales de
swarosvky , fimo, reciclar para hacer cosas nuevas, redecorar …..
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